Lo mejor es que cuando te escucho, me siento con mi mundo al lado, destripando imágenes nuevas, lugares insospechados, paisajes anaranjados, con toques de pastel. Como y muerdo tu naturaleza, y remuevo el ambiente creado por cada una de tus notas, y todo sin un plantel.
Porque no hay mapa que descifre mi paraje, ni lápiz que logre ponerle peras al olmo. Solo existen tus notas y melodías que entran a cada cual por donde les sale, y que introducen a cada uno en su mundo, su país, su región, su rincón secreto. Y no le cuentes a nadie como es mi zona, por respeto.
Creo en ti ciegamente, como siempre lo he hecho, por que tu me das la paz, en momentos alterados por la realidad, porque siempre estás ahí para compartir mi felicidad y alegría, porque también me ayudas en tiempos de melancolía.
Hago por que siempre aparezcas y me recubras de tu energía, alejándome de mi presente, y del resto de la gente. Doy al "pause" de mi aparato porque contigo no he acabado aún, que lo sepas. Ya lo verás, todavía tengo mucho que doble vivir al son de tu compás.
Hasta pronto.
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